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FRACASO ESCOLAR Y CANNABIS

Muchas familias llaman al Servicio de Orientación Familiar preocupadas porque sus hijas o hijos adolescentes, además de consumir cannabis, tienen dificultades en los estudios, llegando a tener que repetir curso en muchos casos, lo que se conoce como “fracaso escolar”. Podemos entender el “fracaso” como el encontrar resultados diferentes a los esperados. Llevándolo al ámbito escolar, el fracaso sería una situación (temporal) de incapacidad para superar los objetivos curriculares mínimos de una asignatura en un determinado nivel escolar, pese al esfuerzo, el interés y la dedicación que ponen educadores y educando.

 

Pero, ¿cuáles pueden ser las causas para que una persona no llegue a alcanzar los resultados esperados según la etapa correspondiente?

Las causas o factores predisponentes pueden ser múltiples pero, a grandes rasgos, podríamos agruparlos en tres categorías: factores biológicos (enfermedades, alteraciones como la dislexia, déficit de atención, etc.), factores psicológicos (ansiedad, baja autoestima, depresión,…) y factores sociales (cambios de colegios, masificación en  las aulas, métodos pedagógicos utilizados,…). Al ser este un fenómeno complejo, pueden existir múltiples factores que den lugar a un resultado de fracaso. En la etapa de la adolescencia, el consumo de drogas puede ser un factor predisponente más para no alcanzar el nivel exigido en el centro escolar. 

 

¿Existe relación entre fracaso escolar y consumo de cannabis? 

Según la última Encuesta sobre Uso de Drogas en Estudiantes de Enseñanzas Secundarias (ESTUDES 2014/2015), el cannabis es la droga ilegal más consumida por las y los estudiantes entre 14 y 18 años, habiendo consumido en los últimos 30 días un 18,2% de ellos. Dicha encuesta indica que un 2,5% de todos estos escolares son consumidores problemáticos, ascendiendo al 13,8% en el caso de estudiantes que han consumido porros en el último año. El estudio refleja que el consumo problemático de cannabis está más extendido entre los varones, y que este va en aumento con la edad (7,9% de 14 años, 18,2% de 18 años). 

Pérdidas de memoria, problemas respiratorios, ataques de ansiedad, cambios de humor habituales, actitud agresiva con el entorno, dificultades de concentración,... Estos son algunos de los efectos que puede ocasionar el consumo de cannabis, ya que afecta al sistema nervioso y al tejido cerebral. Los estudios demuestran que el consumo de esta sustancia afecta a las áreas cerebrales involucradas en la capacidad de memoria a corto plazo, en la capacidad de atención y en la velocidad del pensamiento, pudiendo afectar a las capacidades y las habilidades ante los estudios.

 Por tanto, podemos afirmar que existe una estrecha relación entre el consumo de cannabis y el fracaso escolar (teniendo siempre presente que este no va a ser el único motivo por el que se fracase), y que cualquier joven que consuma, tiene mayor probabilidad de presentar fracaso escolar. 

 

¿Qué podemos hacer en casa para prevenir?

Desde nuestros hogares podemos llevar a cabo diferentes acciones para prevenir conductas de riesgo (como el consumo de cannabis), que pueden llevar al fracaso escolar. Algunas de las pautas que podemos aplicar como madres y padres, son las siguientes:

  • Fomentar un clima de afectividad en casa que permita expresar nuestros sentimientos y comunicarnos de una forma positiva.
  • Imponer un sistema coherente de normas y límites, adaptado a la edad de nuestros menores.
  • Darles responsabilidades y permitirles tomar decisiones acordes a su edad.
  • Evitar comparaciones con sus hermanas y hermanos o amistades. 
  • Valorar su esfuerzo y sus logros académicos.
  • Ayudarles a crear hábitos de estudios desde la infancia buscando un espacio dentro de la casa acorde a ello. 
  • Estar en contacto y colaborar con el centro educativo.
  • Compartir tiempo de estudio e interesarnos por sus actividades, intereses y motivaciones.
  • Reforzar aquellos aspectos que mejor se les dan y enseñarles a trabajar para mejorar en aquellos en los que puedan sentir mayor inseguridad.
  • Hablar con nuestras hijas e hijos e informarles sobre las drogas, sus efectos y sus riesgos.

 

Si tu hija o hijo consume cannabis y tiene dificultades con los estudios, puedes solicitar ayuda en el Servicio telefónico gratuito de Orientación Familiar: 900 22 22 29. En este servicio, te ofreceremos pautas psicoeducativas para afrontar mejor esta situación.También puedes visitar la página web Hablemos de drogas.  

 


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